Amelie es una película muy querida por todos los soñadores, que se ven reflejados por la figura de Amélíe Poulaín. Y esque un soñador puede sacar jugo al más mínimo detalle de esta película. Pero no todos comprenden la fascinación que este personaje despierta en determinadas personas, que llega hasta tal punto de hacerle un club de fans. (Y son bastante numerosos los clubs surgidos, todo hay que decirlo). Porque un soñador no es el que se pasa el día en las nubes, olvidándose del mundo que le rodea; un soñador es mucho más, es un estilo de vida, una manera de ver las cosas. Un soñador tuvo una infancia como la que se refleja en las primeras escenas. Jugar con sus propias manos, aplastar la nariz contra el cristal, colgarse cerezas de las orejas, disfrutar viendo caer el dominó, pintarse un muñeco en la mano y no necesitar más para entretenerse, hacer tiras de muñecos de papel, que taparse y destaparse los oídos para ver el efecto que tiene resulte apasionante, ponerse pegamento en la mano para que cuando se sequé quitárselo y jugar un rato con la masa viscosa que queda, o girar una moneda para oír el ruido que hace cuando cesa de girar, son juegos que han formado parte de la vida de cualquier soñador y aún en la edad adulta resultan entrañables, y no se ven como “tonterías de niños”.
Otra característica del soñador es preguntarse cosas. Cada uno lleva su vida, pero mientras tanto miles de historias pueden estar pasando, cosas fascinantes que nadie ve, que quizá algún día converjan con nuestras vidas, como lo hacen las vidas de Amelie y Nino, que de niños soñaban el uno con el otro reflejando la luz con un cristal deseando tener compañía.
De todos los personajes se describen cosas simples que le gustan o no le gustan; porque para un soñador, esto es muy importante. Les gustan las cosas sencillas, los detalles que nadie ve, los pequeños placeres. Y no es que los valoren poco; una persona sin nada de esto tiene una vida muerta. Porque si algo bueno tiene el soñador es el amor a la vida, que contagia a los demás.
Los soñadores tienden a ser solitarios. Esto no se debe a que sean antisociales ni introvertidos. Simplemente se relacionan con los demás de una forma diferente; es más, valoran mucho todas sus relaciones y las cuidan, pero les cuesta más relacionarse porque ellos mismos se sienten diferentes. A menudo prefieren soñar hasta que llegue un momento determinado, en su soledad se hacen preguntas, y como Amelie, tienen predisposición a dedicar su vida a los demás. Nadie escucha y comprende mejor que un soñador, pues es de naturaleza empática, así lo vemos en la película cuando la portera le cuenta su historia a Amelie cuando esta va preguntar por el nombre de los anteriores inquilinos cuando encuentra la caja.
Los detalles y sorpresas que da la vida son fuente de fuerza para vivir para un soñador; por eso cuando Amelie encuentra la caja, su vida cambia, y el hecho de la muerte de Lady-Di, no tiene comparación; porque lo de la caja forma parte de SU vida, y lo de la princesa, es importante para la historia, pero no para SU historia. Porque todo soñador ve su vida como una historia que se va escribiendo poco a poco, y cada detalle en la vida es valorado como merece. Seguramente sea por eso por lo que el cuadro elegido, y que tanto juego da en la película sea “El almuerzo de los remeros”. Renoir también sintió una especial atracción hacia las escenas de la vida cotidiana, escenas cargadas de alegría y vitalidad. La sensación de vida que se respira en el conjunto hacen de esta obra una de las más atractivas del pintor.
Otro elemento importante en la vida de todo soñador es la música. Si pudiesen, le pondrían banda sonora a su vida. Se sienten atraídos por ella, y muchos momentos especiales vividos tenían música de fondo, como en la película; la primera vez que Amelie ve a Nino, llega ahí porque sigue la música de un tocadiscos que suena.
También los recuerdos son algo de lo que ningún soñador se despojaría, por eso Amelie quiere devolver la caja que encuentra. La sensación que se experimente de los recuerdos, se resume en una frase de la película: “Es curiosa la vida. Cuando eres niño el tiempo no acaba de pasar, y luego de golpe y sin darte cuenta tienes 50 años, y de la infancia lo único que te queda cabe en una cajita oxidada”. Cuando el dueño de esa cajita decide reencontrarse con su hija, “Amelie tiene la extraña sensación de estar en total armonía consigo misma. En ese instante todo es perfecto. La suavidad de la luz, el ligero perfume del aire, el pausado rumor de la ciudad... Inspira profundamente y la vida le parece tan sencilla y transparente que un arrebato de amor, parecido a un deseo de ayudar a toda la humanidad la invade de golpe”. Esta es la descripción de la sensación que los soñadores tienen la mayoría del tiempo, siempre que la vida les sorprenda con cualquier detalle. Esto les empuja a cometer locuras y actos de bondad repentinos, como cuando Amelie ayuda al ciego. La gente rutinaria lo ve como locura, pero no es mas que felicidad manifestada. Y Amelie canta feliz cuando esta a solas. Pero como se dice en otra frase de la película: “Son tiempos difíciles para los soñadores”, y a menudo este tipo de personas se encuentran agotadas y agobiadas. Quieren luchar contra las desgracias, pero notan como ello consume su vida, pues ni siquiera ellos comprenden qué es lo que les empuja a ello. Son sensible, y el llorar es algo que suelen hacer. Ya sea por emoción, de pura felicidad, por una película o una historia bonita, o por lo que acabo de decir, de que se sienten impotentes ante un mundo que les come. Pero llorar no es malo, desahoga.
Como Nino, los soñadores coleccionan cosas. Amelie coge piedras para después hacerlas rebotar en el agua, y Nino es un loco de la vida que se encarga de reunir y catalogar las fotos deshechadas de carnet de los fotomatones. Como Amelie, los de este carácter suelen tener velas siempre. Quizá sea simplemente gusto por ese tipo de decoración, o por la belleza de una llama, pero todo soñador que se precie tiene velas.
El amor para los soñadores es lo más hermoso que hay y habrá. Siempre han conocido a su amor, en sus sueños. Son románticos, les encanta preparar cosas como lo que hace Amelie en su primera cita. Les encantan las estratagemas y poder actuar para bien en la vida de los demás sin que estos se den cuenta. Cuando descubren un pequeño enigma, como el del técnico del fotomatón en la película, nunca lo contarán, si no que ayudarán a los demás a descubrirlo por sí mismos.
Los soñadores sienten fuerza para realizar pequeñas venganzas a los que hacen la vida de los demás menos agradable. Suelen ser venganzas sofisticadas y ocultas, y no van manifestando sus proezas. Si el susodicho ha recibido su merecido, nadie más tiene por qué saberlo..
Al final, los soñadores siempre se ven recompensados por esas personas a las que ayudan. Les dan fuerza, y finalmente se arriesgan para cumplir sus deseos y sueños, no sin antes haber cumplido los de todos los demás.
Por todo esto y mucho más es tan querida esta película. Refleja al soñador, conviertiéndolo, no en un despistado, si no en lo que verdaderamente es; una persona maravillosa.
Y me despido con este vídeo con imágenes de la película, dedicado a todos los soñadores que no se rinden nunca, y que tanto tienen que enseñar.
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FELICIDADES, ADELA!!!! Pongo esto en mayúsculas para que veas lo que me ha gustado tu artículo. Merece mayúsculas!! Lo cierto es que me has sorprendido gratamente. Se nota que te entusiasma la película, ya que estás muy bien informada e interpretas incluso a ciertos pintores en relación con el tema.
Centrándome en mí, he de reconocer que esta película me dejó boquiabierta la primera vez que la vi; pero es que las demás veces que he podido disfrutar de esta encantadora película no me han dejado indiferente. Es decir, cada vez que la veo descubro algún pequeño detalle que toca cada fibra de mi sensibilidad (esa que a veces tenemos escondida los humanos...). Tal vez sea porque me siento muy identificada con Amélié. Es que soy tan soñadora como ella. Tienes mucha razón cuando aseguras que no todos comprenden el personaje. En mi entorno, la película sólo nos gustó a cuatro personas. Dado el mundo actual en el que vivimos, mundo cruel y demasiado real, casi quedan los sueños ocultos. Y es que parece que la gente que tiene ilusión y disfruta de lo mínimo es de otro planeta. Y digo yo... ¿no nos iría mejor siendo un poco Améliés? Creo que a todos nos hace falta una dosis de esperanza, amor y sueños. Claro que algunos lo necesitan más que otros. Amélié tiene siempre algo por lo que vivir, pero no lo hace de forma simple o corriente. Ella es especial. Simplemente se deja llevar de una forma casi irreal, mágica. Y es que convendría segui sus pasos. Yo lo hago. Por eso sé que algún día llegará "mi Nino" y podré vivir mi vida con más intensidad aún.
Ah, qué bonita reseña!! Profunda y emotiva. Te felicito. :)
Muy pero Muy Buenos Dias, me encuentro placenteramente feliz por tan pero tan voluntariadad tuya al escribir tremendo aritculo que me ha dejado pasmado, jamas crei que alguien podria expresar muchas pero casi todas de las caracteristicas que un soñador tiene y que yo siempre he creido que es asi, pues me considero un soñador, todo lo que has mencionado absolutamente todo, son caracteristicas que siempre he tenido en mi Vida, pero que jamas comprendi, jamas pense que lo que hacia o lo que era tenian algun rumbo, siempre he estado solitario buscando lo que soy, ayudando a los demas, sacando del mas minimo detalles de la vida y cada escena diaria que se te presenta , una sonrisa.
M encuentro facinado de poder compartir mis experiencias y poder algun dia cumplir mi maximo sueño, escribir una novela que relate mas caracteristicas de nosotros los soñadores, una historia de coraje, fuerza amor a la vida y sus desgracias, quiero hacerlo y voy a hacerlo, asi como tu tambien creo que muchos nos califican como personas que vivimos encerrados en una burbujam que todo es falso y momentaneo, que somos ilusos siendo soñadores, cuando en realidad es todo lo contrario.
muchas gracias, inmediatamente vere la pelicula de la que has estado hablando, pues no la habia visto, y ahora que se que relata mucho lo que somos, la observare.
el soñador de los ultimos tiempos